Mckears no entendía lo que ocurría mientras dormía así que decidió colocar una cámara de vigilancia para descubrir quién era el que se dedicaba a ordenar su taller. El culpable dejó a su familia boquiabierta: se trataba de un pequeño ratón.
Stephen publicó el vídeo en Facebook para demostrar a aquellos que no le creían que se trataba de un pequeño ratón que guardaba toda las tuercas, tornillos y clavos en una caja de plástico.
Las imágenes enseguida se volvieron virales, acumulando más de cinco millones de likes.
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